ACERCA DE LA RAIZ TEOTL

ACERCA DE LA RAÍZ
“Teotl” o “DEO IGNOTO”
(El Dios desconocido)

Víctor Linares Aguirre

El origen de la palabra teotl, ha creado una gran polémica a raíz del arribo de
los ganzúas Ibéricos; In coyotlacah. Toda la línea religiosa se apoderó o
expropió, entre otras muchas cosas, de la palabra Teotl, a partir de las
etimologías griegas y latinas, para uso y convivencia de tan desacreditada
“evangelizació n”.

La raíz latina Deus y la raíz griega Theos; significa “Dios”. Considerando
estas raíces, se trasladaron muchas palabras al español, pero con la raíz ya
tamizada, es decir teo. Recordemos que el español no es una lengua madre,
proviene un 75 por ciento del latín vulgar, y se nutre de las lenguas de todos
los que habitaron, invadieron o conquistaron la península Ibérica; El ibérico,
el celta, el fenicio, el griego, el cartaginés, el germano, el árabe y de la
lenguas modernas que han tenido una relación estrecha con España: el francés,
el ingles, el hebreo y desde luego las lenguas americanas: el haitiano, el
caribe, el taino, el cumanagoto, el cuna o chibcha, el quéchua, el aimára, el
guraní, el maya, el purépecha, y por supuesto copiosamente de nuestro idioma
náhuatl, por haber sido la “lingua franca” de la época.

Con la misma raíz teo, adaptada a la palabra náhuatl teotl, se interpretaron, a
su manera, a su interés muchas palabras ya existentes y otras tantas, que
mañosamente inventaron, con significado erróneo, de aspectos derivados o afines
de la raíz griega o latina teo, que pasó al español con el significado o
relacionada con “dios”.

En cuanto a palabra náhuatl teotl, quiere decir: apreciado, fino, intenso,
maravilloso, magnifico, imprevisto, pero no “dios”, no en el sentido
occidental, como no lo han hecho creer. El idioma náhuatl es aglutinante, lo
cual favoreció a los religiosos, y se prestó para que se reinventara, por un
lado, el significado de la palabra ya existentes, y por otra parte, la
invensión de palabras, principalmente religiosas. En el diccionario de Rémi
Siméon aparecen las siguientes palabras.

teopixcayotl = sacerdote
teotlatlalili = ordenación religiosa
teotlahtolcuepa = ser hereje
teotlahtolcuepalizt li = herejía
teotlahtolmatini = teólogo
teotecuhtli = pontífice
teoyotica tepachohqui = guía espiritual
teocalli itech pohui = feligrés
teopixcalli tepixcachantli = monasterio o convento

Por fortuna y desgracia, todo se puede decir y escribir en náhuatl. Ahora,
veamos algunas palabras auténticas con la raíz teo, pero sin el significado de
“dios”.


Teoatl = agua maravillosa, por extensión y profundidad, el mar. No dice “agua
bendita”.

Teocalco = magnifica sala del palacio real. “No dice en la casa de dios”, sin
embargo teocalli si lo traduce como casa de dios, templo, los componentes son
los mismos que en teocalli, sólo que se diferencia por el locativo co que
significa “en lugar”.

Teochichimecah = grupos nómadas. No dice “los chichimecah de dios”
Teocihui = tener muchísima hambre. No dice “hambre divina o de dios”.
Teococoliztli = enfermedad terrible. Es traducido como “castigo de dios”.
Teocomitl = berberís, agracejo, espino grande. No dice “espino u olla de dios o
divina”.
Teoihta (nic) = hallar algo con mucha trabajo o dificultad. No dice “ver a dios
o ver algo celestial”.
Teonamiqui (nic) = hallar algo dificultad. No dice “encontrarse con dios”.
Teoneci (nic)= hallar algo con trabajo. No dice “aparecer a dios”.
Teonochilia( nite) = causar daño a alguien. No dice “llamar a dios.
Teopoa o teopohua (nic, niño, nite) = afligirse, entristecerse. No dice “se
cuenta con dios”.
Teoquechol = ave de plumaje precioso, radiante. No dice “el quechol de dios”
Teooctli = pulque muy fino. No dice “vino de dios” (Robelo, Cecilio. Ob. Cit.,
p. 519).
Teoquiza = escapar del peligro. No dice “Salir de dios”.
Teotecomatl = taza en que se bebía cacao. No dice “taza de dios”.
Teotetl = azabache, piedra negra de una finura y pureza notable en extremo. No
dice “piedra de dios.
Teotl = se llama también a los muertos, teotl fulano, teotl mengano, etc. PI.
teteoh (Robelo, Cecilio. Ob. cit., p. 522)

Teotlac = noche después de la puesta de sol. Se compone de teotl + aquí, que al
hacerse en tiempo pretérito, “qui” si transforma en “c” y conserva por eufonía
el sufijo –tl de teotl. Esto en su conjunto se entiende como “momento en el que
se ha metido el sol”. No dice “momento en que se mete dios”. Actualmente solo
se conoce como “tarde”; razón por la cual se invento “cualli teotlac” que han
pretendido que se traduzca como “buena tardes”; esta traducción es muy
reciente, menos de 13 años.

Teotlalli = valle, desierto, extensión de tierra, llanura. No dice “tierra de
dios o divina”.
Teotlaquia/teotlaqu iac (pl.) = estar oscuro, hacerse tarde (meterse el sol).
No dice “meterse dios o hacerse milagro”.
Teotzanatl= ave parecida al estomino, de plumaje negro brillante.
Teotzinitzcan = ave acuática, de plumaje mitad pardo, mitad verde, brillante,
muy hermoso.
Teouch = sólo en comparativo: noteuh = mi pupila, moteuh = tu pupila. No quiere
decir ”mi dios, tu dios”. Aunque así se usó, después de 1521.
Teoxihuitl = turquesa piedra fina preciosa. En sentido figurado: madre, padre,
jefe, gobernador. No dice “piedra de dios”.
Teotihtzinoa (nicno) = adorar a dios. Rémi Simeón da este ejemplo. Nehuatl
nicnoteotlhtzinoa in Dios. Si la raíz de “teo” es dios, para qué completar con
“in Dios”. Supuestamente sólo debería decir “nicnoteotlhtzinoa”.

Teotihuahcan = lugar de los dioses. Se forma así: teotl + tl + huah+ can. Teotl
es portento, grande + – tl- que es hacer lo que dice el sustantivo + huah, que
es posesivo + ca que es locativo.

Conjuntamente es “El lugar de los que poseen a los grandes, a los que
transcienden”. Esto lo comprueba la transformació n mitológica de Nanahuatzin y
Tecciztecatl, en sol y luna respectivamente. También, el otro nombre que
recibió “Hueytlhuahcan” y aunque Sahagún dice: “lugar donde se hacen señores”,
es en realidad “lugar donde se hacen grandes”, (macazaga Ordono. Ob. cit. p.
69)

Teoxochitl = flor rara y estimada. No dice “flor de dios”

Ahora bien, nuestros abuelos, como todos sabemos, desarrollaron un tipo de
escritura muy particular, a manera de dibujos representativos y/o simbólicos, y
no con caracteres latinos (letras). En el libro “Escribir con imágenes” de
Garrido y castro, aparecen muchos dibujos que a su vez, fueron extraídos del
código Mendoza en el cual “se escribe con símbolos o imágenes”, utilizando la
palabra teotl como sol, es decir dibujando (escribiendo) a un sol. Dicho libro
solo alude a nombre de lugares, del cual extrae los siguientes:

Teotenanco (hoy Teotenango): traducido como “en el recito sagrado”. Sin embargo
el glifo tiene escrito, la muralla y medio sol antiguo. Así pues, está escrito
“en la muralla del sol”.
Teotitlan: traducido como “cerca del templo”. Nuevamente aparece teotl (el
sol), y se entonces, “el lugar junto al sol”.
Teotlapan: traducido como “ en la tierra sagrada”. Otra vez, aparece el glifo
del sol, como teotl y aunado a tlalli + pan, quiere decir, “en o sobre el gran
valle o desierto”.
Tonatico: “el lugar del sol”. aquí, aunque no aparece la palabra teotl como
sol, se uso el mismo glifo para Tonatiuh, que es el mismo sol y no dios.
Correctamente debió ser Tonatiuhco.

A continuación daré una breve relación de “dioses, que no son dioses”.


Nombre Traducción religiosa Verdadero significado

Tonacatecuhtli Dios de la vida Señor de nuestro sustento
Xiuhtecutli Dios del tiempo Señor del tiempo
Nahpatecuhtli Dios de los cuatro rumbos Señor de los cuatro rumbos
Citlalicue Diosa de la falda de estrellas La Vía Láctea
Quilaztli Diosa de las verduras La que fomenta las flora
Huehueteotl Dios del fuego La energía ancestral, el hogar
Ehecatl Dios del viento El viento
Coyolxauhqui Diosa de la luna La que posee cascabeles en la cara
(la luna)
Huitzilopochtli Dios de la guerra El sol, hermano de la luna
Ometeotl Dios dos La gran dualidad
Tlahuizcalpantecuht li Dios de la aurora El señor de la casa de luz
Nanahuatzin Dios llagado El sol mismo

Si teotl significa dios, sus nombres deberían ser los siguientes: para
Tonacatecuhtli corresponderí a Tonacateotl, para Xiuhtecuhtli Xiuhteotl, para
Nahpatecuhtli Nahpateotl, para Citlalicue Citlalicueteotl, para Quilaztli
Quilazteotl, para Ehecatl Ehecateotl, para Coyolxauhqui Coyolxauhcateotl, para
Huitzilopochtli Yaoyoteotl, para Coatlicue Tlalteotl, para tlahuizcalpantecuht
li Tlahuizcalteotl, y para Nanahuatzin Nanahuateotl.

Fue coincidentemente favorable para los religiosos los casos de Huehueteotl y
Ometeotl. Los mencionados en primer lugar son los nombres correctos y
originales. Ahora cito algunas líneas, donde curiosamente no aparece la palabra
teotl, sino la palabra Dios, extraídas de Horacio Carochi del “Arte en Lengua
Mexicana” (1645):

Inohmahtzinco in tlahtoano Dios otechmomachilico
El mismo señor Dios nos vino a enseñar (P.11, col. der.)

Zan iceltzin in totecuiyo Dios nicnotlazohtilia
Solamente amo a Dios nuestro señor(p. 12 col. iz.)

Ipaltzinco in Dios
Por dios (p. 17, col. der.)

Ipalzinco tinemih in totecuiyo Dios
Por Dios nuestro señor vivimos ( p. 17, col. der.)

Itechtzinco nicpohua in totecuiyo Dios in ixquich notlachihual
A Dios nuestro señor cuentos mis obras (p. 20, col. izq.)

Ihulccopatzinco ximocuepa in totecuiyo Dios
Vuelve hacia Dios (p. 20, col. der.)

En las siguientes líneas observaremos la interpolación de palabras
hispanoreligiosas, en el incipiente escrito de Sahagún, “Libro de los
coloquios”, escrito en 1524:

(…) in oquinmachtihqueh in mahtlactin omome Sant francisco padremeh
(padres, con el tiempo inventarían “teopixqueh”)

(…) no quimochihuili in diablomeh (diablos) (…)
(Con el tiempo, le encargarían “este milagrito” a Tezcatlipoca y a
Mictlantecuhtli. Así también a lugar de los muertos (mictlan), ellos lo
“transformaran” en el infierno).

(…) In ilhuicactlahtolli, in teotlahtolli (…)
-Literalmente dice: “la palabra del cielo, la palabra divina”, esta última, con
el tiempo se entendería como la Biblia. (pp. 100, 128, 146) -.

Necauhcayotl = huella, recuerdo.

Innencuah in santomeh = las reliquias de los santos.

El código Florentino, libro 6, cap. 37, fol. 171, tomo II, dice:


(…) in ticitl quilhuia: cuauhtli, ocelotl tiacauh, telpochtli, noxocoyouh,
atimaxitico in tlalticopac, in monan in motah, in ome tecuhtli, in ome cihuatl,
otipitzalco, otimamalihuac in mochan, in omeyocan: omitzmomacahuili in tloqueh,
nahuaqueh in topiltzin in Quetzalcoatl. Auh in axcan mah itech ximaxitl in
monantzin in Chalchiuhtlicue…

La traducción tendenciosa es:
(…) la partera le dice: Oh águila, oh tigre, hombre valiente, nieto mío, has
llegado a este mundo, te envió tu padre, tu madre, el gran señor, la gran
señora, fuiste criado y engendrado en tu casa, QUE ES EL LUGAR DE LOS DIOSES
SUPREMOS, del gran señor y de la señora QUE ESTA SOBRE LOS NUEVE CIELOS, hizote
merced nuestro hijo Quetzalcoatl QUE ESTA EN TODO LUGAR y ahora júntate con tu
madre LA DIOSA DEL AGUA que se llama Chalchiuhtlicue…( lo subrayado no aparece
en el texto original en náhuatl).

En el mismo tomo II, libro 6, fol. 191 dice:

Oc nocentonal…
Sahagún traduce: Aún quiere Dios que vivas más, cuando en realidad quiere
decir: Aún es mi suerte mi destino. Esto se decía cuando alguien escapaba de
algún peligro o se salvaba de alguien o de algo. En las fuentes antiguas, nunca
aparece la raíz teo con equivalencia o relación a dios. Y a pesar de la
etimología impuesta aún se dice en náhuatl.

Mah totahtzin in Dios mitzmopieli
Que nuestro digno padre Dios, lo cuide, lo guarde.

Si se utiliza teotl como Dios, debería ser: Mah toteotahtzin mitzmopiel. Una
mujer de Tlaxcallan, de 60 años de edad dice: Mah mitztlaxtlahuilli in Dios,
“Que dios se lo pague”, cuando debería ser: Mah toteotzin mitztlaxtlahuilli.

Sin embargo, para decir padrino a madrina, se invento: totahtli, o tetah
teoyotica y teonantli, respectivamente. Compadrazgo no se dice curiosamente
teotahyotl, sino compadreyotl (R. Simeón, ob. cit. p. 124)

Otras invenciones del diccionario de molina:


Pecado = tlatlacolli. En realidad es daño, perjuicio deterioro
Pecar = tlapilchihua (ni). Realmente es “hacer colgamiento de algo”. O bien lo
traduce como tlatlacohua (ni), que quiere decir: dañar reiteradamente,
perjudicar.
Diablo = tlacatecolotl, que significa “hombre búho”, gente de conocimiento.
Infernal = mictlancayotl, que quiere decir: lo concerniente al lugar de los
muertos.
Infierno = mictlan/mictlantli, que es: lugar de los muertos.

Por otro lado para que hubiera concordancia, el cielo religioso lo ubicaron
como el Tlalocan (el lugar dedicado a Tlaloc) y no como ilhuicatl, que es cielo
que vemos. Recordemos que en Mexihco antiguo, existían tres lugares, donde
llegaban los muertos, según las circunstancias en las que morían: al Mictlan
(lugar de los muertos), al Tlalocan (lugar de Tlaloc) y a Tonatiuh Ichan (la
casa del sol). Los religiosos y traductores adaptaron la frase hecha “Dios
nuestro señor” a “Toteculyo in Dios”. ¿Cómo habrán escuchado nuestros
antepasados estas expresiones?
Reflexiones finales

El idioma náhuatl, como toda la cultura mexicana, nada, absolutamente nada
tiene que ver con la forma de pensar europea. Precisamente esta forma de pensar
española, ha hecho que nosotros no nos ubiquemos, que andemos buscando caretas
o máscaras que no son nuestras, ha hecho que pensemos en español y sólo
traduzcamos al náhuatl, y además muchas veces faltando a las precisas reglas
gramaticales de nuestro idioma.

La misma mexicanidad inventa en lengua náhuatl, inventa salidos, filosofía,
ceremonias, terminología, etimologías y cultura en general. Lo peor de todo es
que no estudiamos, no nos preparamos a fondo, de manera seria, sistemática,
critica y/o analítica. Muchas veces creemos que todo lo que se dice, sólo por
que lo dijo “Fulanohtzin o Menganohtzin”.

In ahmo cualli, in ahmo yectli. Mexhico es raíz, es único y es nuestro.

Luchemos por nuestra esencia antigua, no por la disfrazada, luchemos lo más
honestamente posible:
Achtohpa ye oniquihto, auh occehpa niquihtoz mexihcayotle, campa tahcitihul…

Bibliografía.
• Diccionario de la Lengua náhuatl. Rémi Simeón. 4 Ed. Siglo XXI. México 1984
• Diccionario de geografía náhuatl. César Macazaga Ordoño. Ed. Innovación.
• Vocabulario en Lengua Castellana y Mexicana. Fr. Alonso de Molina. Ed Porrua.
• Libro de los Coloquios. B. de Sahagún. UNAM. 1986
• Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana. Guido Gómez. FCE. 3 reimp.
1993
• Confesionario Mayor. Alonso de molina. UNAM 5 Ed. 1984
• Códice Florentino. Archivo generalmente de la Nación. Tomo II. 1979.
• Compendio de Gramática Náhuatl. Thelma Sullivan. UNAM. 1 Reed. 1983
• Arte de la Lengua Mexicana. Horacio Carochi. UNAM: 1 Ed. 1983
• Escribir con Imágenes. Garrido-Castro. Ed. El Ermitaño. 1 ed. 1984.
• Etimologías Grecolatinas. Agustín Mateos. 25 Ed. Mc Graw Hill 1988
• Diccionario de Sinónimos. Ed. Guemika. 1980
• Literatura de los Aztecas. Angel Ma. Garbay. Ed. Joaquín Mortíz. 3 Reimp., 6
Ed. 1985.
• Códice Mendoza. Ed. Innovación. 1980.

Extraído de: Revista Ce-Acatl

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